Malvinas

Viernes 30 de diciembre de 2011 | 07:51

 

Se trata de Alejandro Carranza, quien había combatido en la isla Soledad, cerca de Monte Longdon; su compañero logró remar hasta la Isla de los Estados, donde fue rescatado ayer

Alejandro Daniel Carranza había combatido en Monte Longdon y quiso volver a las islas en kayak; murió en el trayecto. Foto: Blog Del fin del mundo a Malvinas

Un veterano de la guerra de Malvinas quiso llegar a las islas en kayak y murió ahogado en el mar.

Se trata de Alejandro Daniel Carranza, de 49 años, quien había combatido en Monte Longdon. Quería desafiar al océano: de Ushuaia a Malvinas en kayak. Anteayer, un buque de la Armada encontró su cuerpo a 200 metros de la costa de la isla de los Estados.

La información fue publicada por el diario Clarín en su edición de hoy .

Carranza había planeado el viaje durante dos años. Su compañero de aventuras fue Juan Pablo Dacyszyn, de 36 años, quien logró llegar a la costa y resistió durante un día y medio en una cueva de Bahía Rivas.

Alejandro y Juan Pablo se conocían del mundo del kayak. Tenían equipos de primer nivel y habían logrado financiar el viaje (cerca de 30 mil dólares, según publicó Clarín ) con el apoyo de una decena de sponsors. Habían partido de Ushuaia el 6 de diciembre. En total, recorrerían 800 kilómetros. La idea era pescar y comer enlatados.

"Lo primero que deseamos aclarar es que esta expedición tiene un carácter puramente deportivo y no persigue realizar algún tipo de reclamo de soberanía hacia los isleños o sus autoridades", habían escrito en su blog , Del fin del mundo a Malvinas.

La primera prueba, durante la cual quisieron ir de Ushuaia a la isla de los Estados, quedó trunca: no pudieron ir más allá del Estrecho Le Maire, después del Cabo de Hornos, uno de los puntos más peligrosos del mundo.

Anteayer, a las 14:40, los rescatistas de la Armada recibieron el pedido de auxilio de Dacyszyn. El Centro Coordinador de Búsqueda y Rescate logró encontrarlo ayer a las 19. Sobrevivió gracias a los víveres y a la radio que llevaba en el kayak. Horas después arribó a Ushuaia en buen estado.

"La guerra fue una estupidez, tenemos que volver a hacer amigos de los kelpers. El único modo de recuperar las islas es remándola. No lo voy a ver yo, ni un hijo mío, pero tengo la esperanza que un nieto lo haga. Ese es el espíritu que me lleva", había escrito Carranza en el blog.