Homenaje al Suboficial Julio Castillo

Subof. Castillo 15-6-2011 | Fue un infante de Marina del BIM5 que murió en combate el 14 de junio de 1982, durante la guerra de Malvinas. Hoy, un buque lleva su nombre. Hubo ceremonias en Mar del Plata y la Escuela de Suboficiales de la Armada.
Mar del Plata – El Comando del Área Naval Atlántica recordó ayer el 29º aniversario de la muerte en combate del suboficial primero post mortem Julio Saturnino Castillo, durante la guerra con Gran Bretaña por las Islas Malvinas.
La ceremonia se realizó en la plaza de armas Submarino ARA Santa Fe de la Base Naval Mar del Plata y la encabezó el comandante del Área Naval Atlántica, contralmirante Edgardo Aníbal García.
Lo acompañaron el comandante de la Fuerza de Submarinos, capitán de navío Gustavo Gerardo Krasser; y el capitán de navío Waldemar Aquino, quien integró el Batallón de Infantería de Marina Nº 5 (BIM5) en el que revistaba Castillo durante el conflicto de 1982.
También asistieron ex-camaradas de Castillo, miembros de la Asociación de Suboficiales de Infantería de Marina retirados de Mar del Plata y de la Asociación de Infantes de Marina de la Armada de la República Argentina (AIMARA).
El capitán de corbeta Luis Hernán Velásquez Pacheco, comandante del aviso ARA “Suboficial Castillo” (buque que lleva su nombre como homenaje), se refirió al héroe naval: “No es el oro lo que hace grande a una nación, no es su espada, ni su orgullo; son los bravos, los fuertes, los grandes hombres quienes la hacen poderosa. Hombres que permanecen y sufren rectos en la verdad y el honor. Tal es el caso de Julio Saturnino Castillo, héroe contemporáneo que con su vida renovó los votos que tiene todo marino de este país: defender a la Patria, inclusive a costa de la vida misma”.
“Homenaje, recordación, compromiso y valor son las palabras que vinieron a mi mente al momento de escribir este discurso. También la obligada reflexión sobre cómo un hombre puede convertirse en héroe. Supongo que hay gente que simplemente es extraordinaria. Nacieron para inscribirse en la historia grande, esa que no tiene argumentos en contrario. Alguien tiene que haberles dado ese don”, agregó Velásquez Pacheco.
“Quizá muchos de tus compatriotas hoy no recuerden tu nombre y tu hazaña, pero los que sí lo hacemos, jamás olvidaremos tu valentía, tu entrega total a la causa Malvinas, que dio lugar a la muerte del hombre y al nacimiento del héroe. Tu acción heroica motiva e inspira a la joven tripulación del aviso ‘Castillo’ que hoy lleva en su gorro tu nombre en letras doradas”, finalizó.
El recuerdo del contralmirante Carlos Hugo Robacio

 

Después de la alocución, el contralmirante García reservó un párrafo especial para el contralmirante Carlos Hugo Robacio, comandante del BIM5 durante la guerra Malvinas y fallecido semanas atrás: “Dio muestras ejemplares como militar en la guerra junto al suboficial Castillo. Estos ejemplos marcan un paradigma, el del militar, el que esta dispuesto a dar su vida por la patria si es necesario. Una persona integra, ejemplar como padre de familia, un hombre de bien, un camarada digno de ver”.
“Pese a no tener medios y contar con una inferioridad de hombres, luchó al lado de su tropa, al lado de su gente, dando el ejemplo. Por eso, con los honores que le rendimos al suboficial Castillo, también le brindamos homenaje al señor almirante Robacio, comandante de un batallón inmortal”, agregó el contralmirante García, al tiempo que agradeció la presencia del capitán Aquino.
Seguidamente, el teniente de navío capellán Jorge Rotela hizo los oficios religiosos y se colocaron ofrendas florales al pie del busto del suboficial Castillo.
Para finalizar la ceremonia, se lanzaron salvas y la Banda de Música del Área Naval Atlántica tocó la Marcha de la Armada.
En la ESSA
Ayer también se rindió un homenaje al suboficial Julio Saturnino Castillo en la Escuela de Suboficiales de la Armada. Fue durante una formación general presidida por el jefe de cuerpo de aspirantes, capitán de fragata Mario Claudio Alessio.
El suboficial mayor (RE) Roberto Rene Luengo, compañero de promoción de Castillo, pronunció palabras alusivas recordando al héroe caído en combate. Lo hizo acompañado por integrantes de la promoción 35º de Infantería de Marina.
¿Quién fue Castillo?
Julio Saturnino Castillo nació en el pueblo de Malacara, provincia de Santiago del Estero. En 1964 se incorporó a la Armada como conscripto de la Infantería de Marina. En 1965 ingresó a la Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina.
Con la jerarquía de suboficial segundo, el 8 de abril de 1982 marchó con su batallón (el BIM5) a las Islas Malvinas con el fin de contribuir a la defensa de Puerto Argentino.
De esta manera, es destacado como jefe de una fracción de la Cuarta Sección de Tiradores de la Compañía “Nácar”, en la ladera sudoeste del monte Tumbledown.
El suboficial Castillo padecía de una enfermedad crónica que bien le habría posibilitado no estar en el frente de combate. Sin embargo, su sentido de la responsabilidad y cumplimiento del deber, le hicieron pedir la autorización para regresar con su gente luego de dos días de internación.
A las 2:30 de la madrugada del 14 de junio, el grupo del suboficial Castillo trataba de contener la segunda embestida enemiga -la primera había sido rechazada-. Con Castillo estaban el cabo segundo Amílcar Tejada y el conscripto dragoneante José Luis Galarza. Tres soldados británicos salieron corriendo detrás de un montículo rocoso disparando sus armas, que alcanzaron a Galarza.
Inmediatamente, el cabo Tejada giró la ametralladora MAG y comenzó a disparar, batiendo a los tres británicos. En ese momento, el suboficial Castillo -al ver la forma en que su soldado había sido herido- salió de la protección del “pozo de zorro” y otros tres ingleses avanzaron hacia él desde unos 20 metros. Intentó disparar su fusil, pero un tiro en el pecho lo empujó hacia atrás y murió.
Quiso recuperar a su “dragoneante” caído; quiso pelear y peleó con valor y coraje.
Murió sin amilanarse, en combate, abriendo senda y transformándose en un vivo ejemplo para los Infantes de Marina, para todo marino, y para todo argentino que se precie de poseer ideales nobles y espíritu de sacrificio.
Castillo fue distinguido con la medalla “La Nación Argentina al Heroico Valor en Combate”, la máxima condecoración del país.
Fue ascendido post mortem al grado inmediato superior, suboficial primero de Infantería de Marina. Como homenaje, la Armada Argentina bautizó con el nombre ARA “Suboficial Castillo” a un aviso incorporado al servicio el 7 de junio de 1994 y que actualmente integra la División de Patrullado Marítimo del Área Naval Atlántica con asiento en la Base Naval Mar del Plata.