CecimerEn dos meses se cumplen 30 años del desembarco argentino en las Islas Malvinas, para recuperar un territorio que nos fuera arrebatado apenas naciéramos como Nación independiente. La Junta Militar que tomó esa decisión, no imaginaba las fuerzas que despertarían en nuestro país y en toda América Latina, tan absortos estaban en utilizar esa Causa justa para sus propios objetivos de perpetuidad.

La derrota militar contra el usurpador, las pérdidas de vidas humanas, las secuelas que dejó en miles de compatriotas que participaron de la batalla, constituyen una herida que aún hoy permanece abierta en el corazón de nuestro pueblo. Paradójicamente, ese dolor se mezcla con el resurgir de un profundo sentimiento patriótico que, como el de 1810 en adelante, inscribe a la Gesta de Malvinas dentro de la larga lucha de nuestro pueblo por construir su definitiva Independencia Nacional.

El sentimiento de Unidad Nacional se convierte con Malvinas en una expresión genuina y concreta, trasladándose a todos los pueblos de la Patria Grande, lo que se vuelve a poner de manifiesto en el presente a través de las recientes resoluciones y declaraciones producidas por los países hermanos que conforman el MERCOSUR, la UNASUR y el ALBA.

Su Historia

Las Islas Malvinas fueron descubiertas por España a fines del Siglo XVI, ocupadas por Inglaterra a principios del siglo XVII, luego colonizada por Francia a mediados del siglo XVIII, como parte de su reinvención imperial, poco después de haber sido derrotada por Inglaterra en la denominada “Guerra de los Siete Años”, para finalmente ser otra vez ocupada por Inglaterra en 1833, ocupación que dura hasta nuestros días.

El derecho que asiste a la Argentina a reclamar la soberanía territorial y política de las Malvinas, reside en su condición geográfica: las Islas Malvinas se encuentran a escasa distancia del territorio continental argentino (a unos 480 km), emergiendo con continuidad geológica de la plataforma continental argentina. La plataforma continental es la prolongación sumergida de la masa terrestre de un estado hasta borde exterior del margen continental, o hasta las 200 millas marinas contadas desde la línea de bases si el borde exterior del margen continental no llega hasta esa distancia.

Es por esto que la República Argentina persevera en su reclamo –con total y absoluto derecho-, ya que las considera una parte integral e indivisible de su territorio que se halla ocupada ilegalmente por una potencia invasora y que no son otra cosa que una parte más de la extensión de la Nación.

La ocupación por parte de Inglaterra de las Malvinas no fue un hecho aislado en la Historia. Fueron la continuidad, aunque en un largo período de tiempo, de las Invasiones Inglesas al Virreinato del Río de la Plata, haciendo pie en Buenos Aires, Colonia del Sacramento y Montevideo.

En el caso de Buenos Aires, la invasión fue repelida por el pueblo, ante la falta de respuesta militar, y sirvió como caldo de cultivo para la generación de un sentimiento patriótico de unidad, que fue la piedra angular del movimiento revolucionario de mayo de 1810.

En los 179 años que lleva la ocupación británica no podemos dejar de mencionar y destacar el accionar heroico y rebelde del Gaucho Antonio Rivero, quién, desempeñándose como peón rural en condiciones prácticamente de esclavitud en las Islas, a los 6 meses de dicha ocupación encabezó una rebelión contra la autoridad británica, y que le costó el desarraigo hacia una prisión londinense.

Así como el 28 de setiembre de l966, 18 jóvenes integrantes del Comando Cóndor, llevaron adelante el desvío de un avión, desembarco, rebautizaron el lugar como Puerto Rivero e izaron la bandera argentina por primera vez en Malvinas. Mientras el dictador Onganía jugaba al polo con el príncipe de Gales, en Palermo.

La presencia de miles de soldados argentinos, hijos del pueblo y en su representación, también en 1982, reafirmaron la voluntad nacional de luchar con valentía y poniendo en riesgo su propias vidas por la recuperación de ese territorio.

Posición de la Organización de las Naciones Unidas

La ONU aborda la “Cuestión de Malvinas” desde la perspectiva de la descolonización, a través del Comité Especial de Descolonización, el que respalda –al igual que la Argentina– el principio de autodeterminación de los pueblos, pero que en el caso de las Malvinas no resulta aplicable, ya que se trata de población “implantada”, no nativa.

Y la Organización de las Naciones Unidas adoptó desde hace años, el pedido de la República Argentina de la solución del conflicto por vía de la negociación diplomática.

La solidaridad con la Argentina y nuestras Islas Malvinas.

Debemos destacar muy especialmente la firme decisión de todo el Mercosur, la Unasur y el Alba que prohíben el uso de la bandera ilegal de las Falklands.

Reino Unido o el Reino del Revés

Por estas horas asistimos asombrados a una escalada, primero verbal, por parte de funcionarios del gobierno británico, declarando públicamente verdaderas piezas humorísticas, que si no arrastrara un conflicto bélico que ha costado cientos de vidas pareciera un paso de comedia, acusando a la República Argentina de ser “más colonialista que nosotros (refiriéndose a ellos mismos”)”, y luego fáctica, enviando la más poderosa nave de guerra que posee aquél país a aguas malvinenses, esgrimiendo ridículos argumentos evadiendo mencionar lo que en realidad es: una “militarización” de la zona. Ciertamente una verdadera locura.

Por eso saludamos las palabras de la Presidenta Cristina Fernández, quién no sólo ratificó la posición política que viene teniendo el canciller Timerman de negociación diplomática para dirimir el conflicto, y mencionó con tanto humor como tino que existía, no sólo en la Argentina sino en “otros lados del Mundo” un “Reino del Revés”, sino que anunció la desclasificación del mentado “Informe Rattenbach”, que durante el gobierno del ex presidente de facto Reynaldo Bignone se elaboró para evaluar el desempeño de las Fuerzas Armadas durante la Guerra de Malvinas, y que se mantuvo bajo secreto de Estado durante estos 30 años.

Hoy, a dos meses del 30 aniversario de la Gesta del Pueblo Argentino, impulsada por los últimos bríos de la más sangrienta dictadura cívico-militar, se hace necesario no confundir el fervor del pueblo argentino con el apoyo a ese gobierno que actuó a favor de los intereses imperialistas y oligárquicos, reivindicamos a nuestro Gaucho Rivero, a nuestros Cóndores que izaron por primera vez la bandera sobre las Islas, a nuestros Héroes caídos en Combate y Veteranos de Guerra, Combatientes de Malvinas, quienes desde el 14 de Junio de 1982 pregonan y reclaman soberanía por MALVINAS, concientizando a los más jóvenes, transmitiendo su vivencias, y a todos aquéllos que arriesgaron su vida por defender la soberanía argentina de nuestras Malvinas.

La presencia del príncipe William en Malvinas en ocasión de este aniversario es una nueva provocación, que las Naciones Unidas deben condenar. El pirata militariza una vez más nuestras tierras y mares Argentinos, y sin ánimos belicistas los Argentinos debemos reaccionar.

Por tal motivo ratificamos nuestra coincidencia con la posición del Gobierno Nacional en esta materia, que también defiende la soberanía argentina de las Islas, evitando desde todo punto de vista el accionar militar y recogiendo consensos en distintos ámbitos y foros internacionales para la negociación diplomática en la búsqueda de resolución definitiva de este conflicto, de la manera que tiene que ser: con las Islas Malvinas siendo definitivamente Argentinas.

“MALVINAS NOS CONVOCA, UNA VEZ MÀS, COMO POLITICA DE ESTADO, A PENSAR NUESTRO PASADO, EN FUNCIÓN DE UN PRESENTE DE CONSTRUCCIÓN DE RECUPERAR DEFINITIVAMENTE NUESTRA SOBERANIA”

 

7 de Febrero de 2012

Ramón Jesús DE LEÓN

PRESIDENTE