de Adrián Benetti, el miércoles, 16 de noviembre de 2011, 18:40

 

Carta enviada el 19 de Mayo de 1982 por el Primer Teniente José Daniel Vázquez al por entonces Primer Teniente José Luís Gabari Zoco.

El Primer Teniente Vázquez fallecería el 30 de Mayo de 1982 mientras que atacaba al portaaviones británico “H.M.S. Invencible”.

San Julián 19 de Mayo

Estimado amigo:

Bueno, aquí estamos!! Ayer recibí tu carta y tuve la sorpresa de que no habías recibido mi carta. Te escribí una pequeña carta hace 10 días y bueno parece que no llego. Pero no importa de todos modos gracias por escribirme, me dio mucha alegría. En la anterior te felicitaba por tu hijo y por tu vuelo solo, que Dios te bendiga al nuevo heredero y Dios te de las facultades para operar la nueva arma que ha puesto en tus manos, que no me caben dudas que lo harás muy bien.

Te cuento que hace hoy 51 días que estoy aquí sin ver a mi familia, realmente se esta haciendo duro, aunque mantenemos el ánimo alto, la única preocupación es la familia: pero que le vamos hacer, no podemos menos que agradecer a Dios este momento que nos toca vivir, tan trascendente para la Patria. A veces me pongo a pensar y me parece mentira que hayamos tenido valor suficiente para tomar esta decisión. Es indudable que ya no cabía otra, pero es indudable también que hasta ahora solamente habíamos dado muestras de tibieza. Es duro, hemos vivido días difíciles al perder camaradas, y hemos llorado contra la almohada, pero al otro día listos para otra misión, realmente lo de Casco y Farías fue un golpe bajo para nosotros: y eso les ocurrió por ir más allá del cumplimiento del deber, quizás te hayan llegado algunas versiones, pero lo real es que continuaron con la misión más allá de todo límite de meteorología, estaban volando a 50 pies o menos, ese era el techo de nubes 50 pies, nada, es lo mismo que nada. Ese día Cafaratti y yo también estábamos volando, pero decidimos volver era prácticamente imposible continuar, perdimos dos excelentes oficiales y nos duele el corazón, pero no podemos dejar de sentir un gran orgullo de haber conocido tipos como ellos que se jugaron más allá del deber, una muerte para mi llena de gloria. No hablemos de estas cosas, pero quería contártelo, en la carta deben llegar noticias que pasan más a la fantasía que a otra cosa.

Te cuento que aquí estamos 6 compañeros, Turco, Senn, M’jito, el Tora, Touol y yo, la verdad que es una suerte, pues la pasamos bien, y nos ayuda a tener alguien con quien habla de cosas importantes y en fin, siempre es bueno tener compañeros. Todos te mandan muchos saludos y espera que vengas, pero no te hagas problema que la guerra se hace en todos loados y no como todos creen o veas, arriba de un avión.

Estamos en la hostería y por lo menos descansamos y comemos bien, aparte hablamos a Mendoza, prácticamente todos los días para que las mujeres estén un poco más tranquilas y ya se nos han acostumbrado mal; pero que le vamos hacer, a veces pienso que ellas la están sufriendo más que nosotros y te aseguro que es lo único, como a todos, lo único que nos preocupa, la familia. Pero nos da ánimo el saber que nuestros hijos podían tener un ejemplo vivo y trascendente y que por una vez estamos haciendo lo que debemos. Esto nos debe sentir gordo de una manera que no lo debemos olvidar, para que dejemos el boludeo de lado y pongamos las cosas en su lugar, sobre todo los hombres, en su lugar, los que sirven y los que no… que se vayan, ruego a Dios realmente para que todo esto no caiga en el olvido y sirva, que cada muerte nos haga recapacitar, que aquellos que nos conducen dejen de mirar esto como una empresa estatal y le den la dimensión que debe tener de Fuerza Aérea. Sin duda que estoy motivado para decir esto y lo digo yo y todos los que estamos aquí, y realmente sufriría mucho si esto no llegase a servir para nada.

Mis cariños a Laura y los chicos espero que el más chico se crie fuerte y sano, que es lo importante. Muchos cariños de todos los que estamos aquí, y si ves a alguien más también, siempre nos acordamos de todos los que están en situaciones difíciles, como Spath o el Guza en la Isla, en fin Basilio, que también estaba por allí, recemos por ellos y por toda la promoción.

Bueno Zoco, espero que esta carta si llegue a tus manos, así será.

Un abrazo grande y hasta pronto. Chau!

Pepe

PD: Saludos al Pato Demierre